Clasificación

sábado

Joe Meek, pionero de la producción musical

Robert George "Joe" Meek (1929-1967) fue un innovador productor, compositor y técnico de sonido inglés que introdujo nuevas técnicas de audio en los últimos años del sonido monoaural, a finales de los 50's.



Poseía amplios conocimientos electrónicos con los que se fabricó sus propios ecualizadores y compresores y transformó el estilo de "bata blanca" de las rígidas grabaciones inglesas creando un estudio en su casa alquilada de tres pisos en el norte de Londres. Tenía un sentido especial del equilibrio microfónico, pues en contra de las costumbres de la escuela BBC, acercaba muchísimo la fuente a grabar a sus micros Telefunken o Neumann.
Grababa en magnetófonos monopista y cambiaba las velocidades para crear nuevos sonidos para comprimirlos después y añadirles ecos y reverberaciones que sonaron novedosos en la época.
Rediseñó su casa en un estudio donde igual situaba al batería en un pasillo o hacía cantar a los vocalistas en el lavabo. No sabía leer música y padecía de amusia, pero su instinto le hizo realizar innumerables éxitos (también fracasos) como por ejemplo el primer Nº 1 inglés en las listas de USA, Telstar de The Tornados que vendió más de cuatro millones de singles en 1962.
Su inmensa genialidad iba pareja a su adicción a las meta-anfetaminas, al intento de controlar todos los pasos de la industria discográfica, y a su frustación por su identidad sexual en la sociedad conservadora inglesa de la época.
En un ataque de ira mató a su casera con una escopeta de caza para dispararse a sí mismo inmediatamente.
Por su estudio pasaron cientos de grupos y músicos de sesión que acrecentaban su fama de buen productor: The Tornados, Petula Clack, Ritchie Blackmore, Steve Howe, Gene Vincent, The Outlaws, Rod Stewart, David Bowie, Tom Jones, Shirley Bassey, Screaming Lord Sutch, Michael Cox, Billy Fury, …y como anécdota famosa, rechazó a The Beatles porque le parecían ruidosos.
El sindicato de productores inglés, el MPG creó en 2009 el premio a la innovación en la peroducción musical Joe Meek,  que se otorgó a Brian Eno y éste año, 2010, el premiado ha sido Les Paul a título póstumo.
Ted Fletcher, antíguo músico de sesión de Joe, creó una empresa de equipos de audio inspirada en su línea de trabajo, cuyos compresores y ecualizadores son muy apreciados hoy día.
Agradezco a Jan Reetze la inmensa información de su biografía.
Escucha Telstar en Spotify.

martes

El famoso grito de Tarzán.




El inigualable grito de Tarzán fue creado en los estudios de la MGM por el ingeniero Douglas Shearer, inspirado en los cantos yodel tiroleses. Mezcló en tiempo real, pues aún no existían los mezcladores electrónicos, las grabaciones en acetato de los siguientes sonidos:
  • Alarido de Weismuller
  • Aullido de una hiena
  • Nota ralentizada cantada por la soprano Lauren Bridges
  • Gruñido débil de perro
  • Raspado de la nota sol en un violín



El actor Johnny Weissmüller fue el mejor interprete del personaje creado por Edgar Rice Burroughs. La primera película, Tarzán, el hombre mono, inició una saga de doce films en los que el alarido tirolés servía de llamada para todos los animales de la selva. Weissmüller se aprendió perfectamente el grito, llegando a sugestionarse e identificarse plenamente con él y decir que era el creador del mismo.


Una curiosidad de éste famoso sonido es que es "simétrico" o capicúa", es decir que si le damos la vuelta y lo hacemos sonar por el final, el resultado es idéntico al original. Esto es debido a que se trabajó solo media parte del audio y luego se unió invertida, tal como podemos ver en el espectrograma o escuchar en los reproductores adjuntos.

Tarzan 

Tarzan Yell Reverse






Según datos recogidos del tributo a E.R.Burroughs en ERBzine.

miércoles

¡Internet funciona!

¡Internet funciona!, y la prueba es que nos llamaron de la empresa Adept-Translations de Montpellier para grabar unas locuciones en castellano para un videojuego. Vino Olga y plasmó en poco más de una hora su bella voz, posteriormente Albertus y Kraker cortaron, maximizaron, convirtieron a mp3, comprimieron y enviaron por email 180 wavs, ¡y todo por la red!, sin vernos siquiera.

lunes

The Rolling Stones Mobile Recording Studio.



Como indica tan largo nombre, así se llamó el fantástico y productivo estudio "portátil" que nació en 1.968 de una idea del sexto stone, Ian Stewart, teclista y road manager, y la necesidad de grabar donde y cuando quisieran los músicos, algo imposible en los grandes pero anticuados estudios de grabación de finales de los años sesenta.
La cuestión era tener un Control Room de grabación grande pero móvil con los máximos adelantos según pasaban los años.
El productor e ingeniero Glyn Johns encargó a  Helios Electronics la construcción de una consola de mezclas que contenía unos ecualizadores muy especiales.
Empezaron con 20 entradas microfónicas y grabando en 8 pistas con 3M, pero al igual que mejoraba la tecnología, fueron aumentando a 16 pistas, luego a 24 y hasta 2 máquinas de 24 canales.
La idea funcionó y The Rolling Stones Mobile Recording Studio fue una verdadera máquina de éxitos, tanto para The Rolling Stones como alquilándola a otros grupos como Frank Zappa, Lou Reed, Fleetwood Mac, Status Quo, Led Zeppelin, Bad Company, Iron Maiden, Deep Purple, Ten Years After, Dire Streets, The Who, Bob Marley, Level 42, ...
Y si tuviera que citar algunas grandes canciones aquí grabadas, quizás escogería:



En los años 80 se recicló para producir programas de televisión y grandes eventos, llegando a trabajar en la Inauguración de los Juegos Olímpicos de Barcelona 92. Desmantelado y montado sucesivas veces para diversos proyectos, actualmente pertenece a una fundación de California que está creando un museo de instrumentos y máquinas musicales de todo tipo, Cantos Music Foundation.

Toda ésta información y más, gracias a una página del ingeniero Mick  Mackena que trabajó para el estudio en los 70´s, e imprescindible leer la lista del Equipement, para darnos cuenta de su potencial.
¿Quién no ha disfrutado de alguno de éstos discos?

sábado

The Sustanciaos, octubre 2010

Hemos acabado éste octubre la producción de The Sustanciaos: Lo que dá una piedra, trabajo muy personal del artísta del dibujo Jordi Lapedra. Ocho canciones con guiños a la poesía alegre, vitalista y surrealista a la vez.

domingo

Alien Mar, 1996. La grabación que echaba chispas (literalmente).

Empezaba el año 1996 y en nuestro antiguo estudio, Libra Records, recibimos el encargo del grupo de los hermanos Oca, Sergio y Mónica, de mezclar unas cintas que previamente habían grabado en el estudio "Semafor dels desamparats" por el técnico "Gat".
Quedamos una mañana lluviosa de Febrero con Sergio, que como buen motard iba embutido en un mono de cuero que le resguardaba  a él y a las cintas de 1/2" Basf.
Rápidamente colocamos la primera cinta en el magnetófono Tascam y empezamos a escuchar las grabaciones, pero oímos extraños chasquidos aleatorios que nos desconcertaron. Probamos otra cinta (de las 3 o cuatro que formaban la obra) pero seguían los ruidos, así que puse una cinta diferente de otro trabajo por si el multipistas funcionaba mal, pero no, todo parecía correcto.
Incluso llame a algún colega para preguntarle por el fenómeno "paranormal", pero me dio el clásico consejo de verificar las conexiones de audio, ..., hasta que tuve la corazonada de apagar la luz del estudio y ahí se acabo el misterio: los chasquidos de audio iban parejos a unas chispitas que se veían en la cinta magnetofonica girando en el Tascam, ¡era carga estática! producida por el transporte bajo el mono de cuero rodando en una moto bajo la lluvia. Se arregló al instante al sujetar un cable conductor desde el chasis de la cinta al tornillo del eje del reproductor.



Alien Mar basaron su trabajo musical en un instrumento innovador de los años 90, el ASR 10 de Ensoniq, una verdadera workstation que aglutinaba samplers, 16 pistas de secuenciador y  un sintetizador, todo ello controlado vía MIDI.
El álbum, llamado igual que el grupo, recibió el primer premio de la SGAE de creación de CD-ROM del año 1996, cuando todavía no sabíamos ni lo que era eso.
Mención especial al diseño, tanto por la tipografía futurista como por los collages de imágenes y fotos que formaban una obra muy adelantada a su tiempo.